Resumen:
El estigma en salud mental en Chile limita el acceso al tratamiento, afectando a
quienes padecen trastornos mentales. A pesar de su alta prevalencia, los prejuicios
sociales disuaden a muchos de buscar ayuda. Combatir este estigma es crucial para
mejorar el bienestar y asegurar un acceso equitativo a la atención.

En Chile, el estigma asociado a la salud mental sigue siendo un obstáculo significativo que
impide a muchas personas buscar la ayuda que necesitan. A pesar de los avances en la
conciencia sobre la importancia del bienestar emocional, aún persisten prejuicios y
malentendidos que perpetúan la discriminación y el aislamiento de quienes enfrentan
problemas de salud mental.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2022-2023, más del 20% de la población
chilena ha experimentado algún trastorno de salud mental en el último año, incluyendo
depresión, ansiedad, y otros trastornos afectivos. Sin embargo, solo un 30% de las
personas afectadas busca tratamiento, en gran parte debido al estigma social. Esta cifra es
alarmante, considerando que más del 75% de las personas que reciben tratamiento
adecuado pueden mejorar significativamente su calidad de vida.

El estigma se manifiesta de diversas formas. Puede ser tan sutil como un comentario
despectivo sobre alguien que recibe tratamiento psicológico, o tan evidente como la
discriminación en el lugar de trabajo. En un estudio realizado por el Ministerio de Salud en
2023, se reveló que un 40% de los encuestados consideraba que las personas con
trastornos mentales son “menos confiables” en el trabajo. Estas percepciones erróneas no
solo afectan la autoestima de quienes padecen estas condiciones, sino que también
refuerzan la barrera para que busquen la ayuda que necesitan.

El impacto del estigma es profundo. Muchas personas prefieren lidiar con sus problemas en
silencio antes que ser vistas como “locas” o “débiles”. Este estigma no solo retrasa el
acceso a tratamientos adecuados, sino que también puede agravar las condiciones,
haciendo que la recuperación sea más difícil y prolongada. Además, el estigma también
afecta a las familias de quienes padecen trastornos mentales, quienes a menudo enfrentan
el rechazo social y la vergüenza.

Romper este ciclo de estigmatización es crucial. Como sociedad, debemos educarnos sobre
los trastornos mentales y entender que son problemas de salud como cualquier otro. Es
fundamental que promovamos un entorno de apoyo donde se valore la salud mental tanto
como la física. Esto incluye hablar abiertamente sobre nuestras propias experiencias,
apoyar a quienes están luchando, y exigir políticas públicas que garanticen un acceso
equitativo a servicios de salud mental.

En el Centro Kiri, estamos comprometidos en derribar estas barreras. Ofrecemos un
espacio seguro y libre de juicios donde puedes acceder a apoyo profesional para tu
bienestar mental. Juntos, podemos cambiar la narrativa y construir una sociedad más
comprensiva y empática. Tu salud mental es importante, y no estás solo. ¡Es hora de hablar
y buscar la ayuda que mereces!

Referencias: