El Síndrome del Burnout del Cuidador: Un Enfoque en los Cuidadores de Personascon Adicción
Cuidar a una persona con problemas de uso de sustancias es una experiencia desafiante y, muchas veces, agotadora. Este tipo de cuidado exige una gran dedicación emocional y física que puede llevar al burnout del cuidador. A continuación, exploraremos en qué consiste el burnout en cuidadores, sus consecuencias y algunas estrategias de autocuidado para prevenirlo. Síndrome de burnout del cuidador El burnout del cuidador es un estado de agotamiento físico, mental y emocional que se produce cuando el cuidador experimenta un estrés continuo. Este fenómeno afecta principalmente a quienes cuidan a personas con condiciones crónicas o problemas de salud mental, lo cual incluye a personas con adicción. En estos casos, los cuidadores suelen enfrentar una carga emocional intensa, preocupaciones constantes y sentimientos de desesperanza debido a la dificultad de la situación. Según el Modelo Integrativo del Cuidado Informal de Gerain y Zech (2019), el burnout de los cuidadores está determinado por varios factores interrelacionados. Algunos de estos factores son las características personales del cuidador, como sus habilidades, resiliencia y bienestar emocional, juegan un rol crucial en su capacidad para enfrentar la situación de cuidado. Igualmente, el contexto en el que ocurre el cuidado es importante: la relación con la persona que recibe el cuidado, la severidad de las crisis y la frecuencia de estas pueden incrementar el estrés del cuidador. A nivel sociocultural, factores como las expectativas sociales, el estigma asociado al rol de cuidador y la falta de recursos de apoyo influyen significativamente en su percepción de carga y el agotamiento. Además, la evaluación que el cuidador hace de su experiencia (es decir, cómo valora y evalúa su situación) afecta directamente su nivel de desgaste, ya que su percepción subjetiva de la carga incide tanto en su agotamiento emocional como en su salud física y mental. Burnout en los cuidadores de personas con adicción Cuidar a alguien con adicción representa desafíos específicos. Uno de los aspectos más complejos es el proceso de duelo que experimentan los cuidadores, quienes pueden sentir que han perdido al ser querido que conocían antes de la adicción. Esta sensación de pérdida se agrava por la naturaleza crónica y fluctuante de los trastornos de uso de sustancias, lo cual puede generar sentimientos de desesperanza y frustración en el cuidador. Además, la relación con la persona afectada a menudo implica un estado de alerta constante, ya que el miedo a una recaída o incluso a la muerte es una preocupación común. Esto genera una “crisis perpetua” que puede llevar a un agotamiento emocional profundo, afectando la calidad de vida del cuidador y su habilidad para manejar la situación. Consecuencias del burnout del cuidador El burnout del cuidador tiene serias repercusiones tanto para el cuidador como para la persona que recibe el cuidado. Algunas de las consecuencias más comunes son: Estrategias de autocuidado El autocuidado es fundamental para prevenir el burnout en cuidadores de personas con adicción. A continuación, se presentan algunas estrategias de autocuidado que pueden ser de ayuda: Conclusión El burnout del cuidador es una condición seria que puede tener un impacto significativo tanto en el cuidador como en la persona que recibe el cuidado. Es fundamental reconocer los síntomas y tomar medidas proactivas para prevenirlo. Si estás experimentando síntomas de burnout, no dudes en buscar ayuda profesional. En Centro Kiri estamos aquí para apoyarte. Gérain, P., y Zech, E. (2019). Informal caregiver burnout? Development of a theoretical framework to understand the impact of caregiving. Frontiers in Psychology, https://doi.org/10.3389/fpsyg.2019.01748 Maina, G., Ogenchuk, M., Phaneuf, T., y Kwame, A. (2021). “I can’t live like that”: The experience of caregiver stress of caring for a relative with substance use disorder. https://doi.org/10.1186/s13011-021-00344-3 Stahl, S. T. (n.d.). Preventing and managing caregiver burnout.
Parejas disfuncionales, ¿Qué lo determina?
Las relaciones de pareja son dinámicas complejas donde la comunicación, las emociones y la resolución de conflictos juegan un papel crucial. Sin embargo, cuando estas dinámicas se deterioran, se generan relaciones disfuncionales que afectan el bienestar individual y de la pareja. Para entender qué determina esta disfuncionalidad, resulta fundamental recurrir a investigaciones como las de Gottman y Silver (2012), Cassepp-Borges y Martins (2009) y Capafons y Sosa (2009), quienes identifican patrones y factores clave en la interacción de parejas conflictivas. Los cuatro jinetes del apocalipsis en la pareja Gottman y Silver (2012), a partir de sus estudios longitudinales, proponen que existen cuatro patrones comunicacionales predictivos de la disfuncionalidad y eventual ruptura en una relación de pareja. Estos patrones, a los que denominan “Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis”, son: Estos patrones no solo afectan la calidad de la relación, sino que, según Gottman, pueden predecir con alta precisión la separación si no son corregidos. La importancia de las habilidades de comunicación Por su parte, Cassepp-Borges y Martins (2009) enfatizan que la disfuncionalidad en las parejas está estrechamente vinculada a las habilidades de comunicación. A través de sus estudios sobre conflictos maritales, identifican que las parejas disfuncionales suelen exhibir: Estos autores señalan que los estilos comunicativos inadecuados fomentan un clima de insatisfacción e incomprensión, perpetuando los conflictos y erosionando el vínculo afectivo. Creencias irracionales y su impacto en la pareja Por otro lado, Capafons y Sosa (2009) abordan la influencia de las creencias irracionales en la disfuncionalidad de la pareja. Estas creencias, basadas en expectativas poco realistas, generan frustración y conflictos recurrentes. Entre las más comunes destacan: Estas creencias, al ser internalizadas, limitan la capacidad de diálogo y ajuste mutuo necesario para resolver conflictos y adaptarse a las necesidades de la relación. Factores adicionales de disfuncionalidad Además de los patrones comunicativos y las creencias irracionales, existen otros factores que determinan la disfuncionalidad en las parejas, tales como: Conclusiones La disfuncionalidad en las parejas no es el resultado de un único factor, sino de un entramado de patrones comunicativos, creencias y factores contextuales. Gottman y Silver (2012) resaltan la importancia de identificar y modificar los “Cuatro Jinetes del Apocalipsis”, mientras que Cassepp-Borges y Martins (2009) subrayan la necesidad de mejorar las habilidades de comunicación. Por su parte, Capafons y Sosa (2009) evidencian cómo las creencias irracionales perpetúan las dinámicas negativas. La detección temprana de estos factores y la disposición a trabajar en ellos, ya sea mediante la autoobservación o la intervención profesional, resulta esencial para romper los ciclos de disfuncionalidad y construir relaciones más saludables y satisfactorias.
¿Qué es la Kinesiología en Salud Mental (KSM)?
Es una especialidad de la kinesiología enfocada en mejorar la calidad de vida de las personas con problemas en su salud mental, a través de disciplinas que involucran el uso de nuestro cuerpo físico y su movimiento, en combinación con nuestra consciencia y respiración. Dentro de las técnicas utilizadas en la KSM podemos encontrar: Junto a tu kinesiólogo escogerán las herramientas adecuadas según tus necesidades ypreferencias. ¿Para qué sirve la KSM? La KSM es útil para disminuir y controlar los síntomas propios de las enfermedades en salud mental utilizando los beneficios del movimiento corporal y su conexión con la mente y emociones. Dentro las condiciones que se benefician del uso de la KSM encontramos: Además es una excelente opción para el manejo de problemas de origen psicosomático como: La KSM es un complemento ideal para las personas que quieran lograr mejores resultados en su salud física y mental, sin el uso de costosos elementos. Solo necesitas tu cuerpo, energía y tiempo. ¿Cómo es una sesión de KSM? Las sesiones serán individuales (1 a 1), con 1 hora de duración, en un espacio seguro y tranquilo. La cantidad de sesiones dependerá de la gravedad de la situación de la persona y sus objetivos a lograr. Por lo general son entre 6 a 10 sesiones, aunque la duración dependerá de cada persona y su proceso terapéutico. En la 1ra sesión, se realizará una evaluación completa de la condición de la persona, para luego plantear en conjunto los objetivos a lograr durante la terapia. La evaluación consiste en conversar sobre el origen, desarrollo, mantención y pronóstico de los síntomas físicos y mentales asociados a los problemas en salud mental de la persona, además de evaluar los posibles procesos dolorosos y alteraciones de movimiento presentes en el cuerpo. Luego cada sesión se divide en 3 partes, la evaluación inicial, la intervención o tratamiento y por último la reevaluación: Es de vital importancia mantener una excelente comunicación entre el tratante y el usuario, ya que de esto depende en gran parte el éxito de la terapia. ¡Pero no te preocupes! Cada profesional que te acompañará, se encuentra capacitado para ser tu guía en este proceso de rehabilitación. ¿Cómo saber si la KSM es para mí? Si lo que buscas es: La Kinesiología en Salud Mental es una excelente opción para ti.
Mitos y Realidades: Desintoxicación o ayuno de dopamina
Desde hace pocos años, ha comenzado a resonar mundialmente y llamar la atención de muchos algo conocido como “Ayuno o desintoxicación de Dopamina”, término creado y acuñado en año 2020 por el psiquiatra Norteamericano de Silicon Valley, el Dr. Cameron Sepah. En un principio, este concepto hacía referencia a estrategias y conductas destinadas a privarse a sí mismo de todo aquello que genera placer en la vida cotidiana (especialmente el uso de aparatos electrónicos, uso de Redes sociales, juegos, etc.) para tener una “desintoxicación de la dopamina” y permitirle así al cerebro ser más productivo. Esta práctica solo se logra explicar bajo la premisa de que la Dopamina es un neurotransmisor y mensajero químico de nuestro cerebro considerado como el causante de sensaciones placenteras, estando presente en una gran cantidad de procesos básicos y cotidianos como el control del movimiento, la memoria, el aprendizaje y la recompensa cerebral, siendo este último el mecanismo de nuestro cerebro que nos refuerza a repetir una conducta, por lo cual se le llama coloquialmente “el neurotransmisor del placer u hormona de la felicidad”. Respecto a este último punto, debemos entender que los seres humanos tenemos la capacidad innata y natural para sentir placer con situaciones, emociones y actividades cotidianas y “normales”, como comer, tener sexo, dormir, cumplir pequeños logros, tener contacto social, entre otros, liberando dopamina suficiente para tener esta sensación. Sin embargo, cuando acostumbramos a nuestro cerebro a recibir y funcionar con una elevada dosis de Dopamina diaria y constante, este ya no tiene el potencial de provocar la misma respuesta de recompensa, lo cual provoca tolerancia, fenómeno que produce que siempre se esté en búsqueda de más conductas que causen esta sensación placentera. Desde este funcionamiento, podemos entender que la dopamina está íntimamente relacionada con las adicciones, ya que las drogas o conductas que nos reportan altas tasas de placer aumentan la cantidad de dopamina en el sistema de recompensa del cerebro, lo que produce un estado de placer exacerbado que refuerza que se busque repetir la conducta contantemente. Bajo las premisas de la función innata de la Dopamina en el cerebro, su tolerancia y la búsqueda constante de ésta, el Doctor Sepah, en una segunda guía técnica y práctica del Ayuno de la Dopamina propone dos técnicas básicas para su implementación. La primera de ella es el control de estímulos y la segunda en una exposición con prevención de respuesta. En el control de estímulos, el acceso a objetos que están implicados en las adicciones o actividades que reportan satisfacción inmediata está restringido ya sea físicamente (por ejemplo, quitar el teléfono, televisión, o computador de la habitación) o imposibilitado en su acceso (por ejemplo, bloquear un software o cortar internet). En la exposición con prevención de respuesta, el principal objetivo es exponer a la persona de manera deliberada, a la situación o situaciones generadoras de tentación o ansiedad al mismo tiempo que se previene o impide la conducta problema que dichas situaciones suelen desencadenar. Es decir, lo que se busca es que el sujeto experimente la ansiedad o sensación de malestar que corresponda al exponerse, pero no llevar a cabo la conducta y sea capaz de experimentarla sin realizar la conducta hasta que la ansiedad disminuya de manera natural. En ambas estrategias o técnicas, el objetivo final es debilitar la asociación condicionada original entre el comportamiento y la recompensa (placer), también conocida como habituación, lo que reduciría la impulsividad y permitiría que el sujeto recupere la flexibilidad de los comportamientos, ganando así control sobre la adicción o repetición compulsiva de la conducta y búsqueda de placer. Estas estrategias han mostrado ser bastante eficaces en casos cotidianos , con problemáticas leves donde se buscan cambios de comportamiento auto implementados por la propia persona, con resultados de aumento de la productividad, concentración y enfoque. Sin embargo, debemos entender que no es una estrategia comprobada para el uso o tratamiento de adicciones a sustancias químicas o conductas adictivas severas -como ludopatías, ninfomanías, adicción a la comida, compras compulsivas, entre otras- ya que pasa por alto los riesgos y las consecuencias de abstinencia y craving que puede no ser compensada solo por estas estrategias sin el apoyo terapéutico de profesionales. Por ello suena interesante el abrir el debate y estudios e investigaciones posteriores, a encontrar un equilibrio seguro de monitoreo entre las intervenciones autoguiadas y las guiadas por un equipo médico especialista.
El Estigma en la Salud Mental en Chile: Un Obstáculo para el Bienestar
Resumen: El estigma en salud mental en Chile limita el acceso al tratamiento, afectando aquienes padecen trastornos mentales. A pesar de su alta prevalencia, los prejuiciossociales disuaden a muchos de buscar ayuda. Combatir este estigma es crucial paramejorar el bienestar y asegurar un acceso equitativo a la atención. En Chile, el estigma asociado a la salud mental sigue siendo un obstáculo significativo queimpide a muchas personas buscar la ayuda que necesitan. A pesar de los avances en laconciencia sobre la importancia del bienestar emocional, aún persisten prejuicios ymalentendidos que perpetúan la discriminación y el aislamiento de quienes enfrentanproblemas de salud mental. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2022-2023, más del 20% de la poblaciónchilena ha experimentado algún trastorno de salud mental en el último año, incluyendodepresión, ansiedad, y otros trastornos afectivos. Sin embargo, solo un 30% de laspersonas afectadas busca tratamiento, en gran parte debido al estigma social. Esta cifra esalarmante, considerando que más del 75% de las personas que reciben tratamientoadecuado pueden mejorar significativamente su calidad de vida. El estigma se manifiesta de diversas formas. Puede ser tan sutil como un comentariodespectivo sobre alguien que recibe tratamiento psicológico, o tan evidente como ladiscriminación en el lugar de trabajo. En un estudio realizado por el Ministerio de Salud en2023, se reveló que un 40% de los encuestados consideraba que las personas contrastornos mentales son “menos confiables” en el trabajo. Estas percepciones erróneas nosolo afectan la autoestima de quienes padecen estas condiciones, sino que tambiénrefuerzan la barrera para que busquen la ayuda que necesitan. El impacto del estigma es profundo. Muchas personas prefieren lidiar con sus problemas ensilencio antes que ser vistas como “locas” o “débiles”. Este estigma no solo retrasa elacceso a tratamientos adecuados, sino que también puede agravar las condiciones,haciendo que la recuperación sea más difícil y prolongada. Además, el estigma tambiénafecta a las familias de quienes padecen trastornos mentales, quienes a menudo enfrentanel rechazo social y la vergüenza. Romper este ciclo de estigmatización es crucial. Como sociedad, debemos educarnos sobrelos trastornos mentales y entender que son problemas de salud como cualquier otro. Esfundamental que promovamos un entorno de apoyo donde se valore la salud mental tantocomo la física. Esto incluye hablar abiertamente sobre nuestras propias experiencias,apoyar a quienes están luchando, y exigir políticas públicas que garanticen un accesoequitativo a servicios de salud mental. En el Centro Kiri, estamos comprometidos en derribar estas barreras. Ofrecemos unespacio seguro y libre de juicios donde puedes acceder a apoyo profesional para tubienestar mental. Juntos, podemos cambiar la narrativa y construir una sociedad máscomprensiva y empática. Tu salud mental es importante, y no estás solo. ¡Es hora de hablary buscar la ayuda que mereces! Referencias:
